¿Mi envase sirve para calentar en el microondas?, ¿y para congelar?

Seguro que muchos de nosotros nos hemos hecho esta pregunta alguna vez antes de calentar o congelar un alimento en nuestro hogar.

La mayoría de estas dudas pueden resolverse mirando los símbolos o mensajes del propio envase antes de utilizarlo. 

Siempre que el consumidor siga las instrucciones del envase, el operador garantiza que el uso del mismo será seguro. Por tanto, nunca debemos emplear para congelar, calentar en el microondas u otros usos un envase que el fabricante no haya concebido para ello porque podría no ser seguro.

Recomendaciones de uso de los envases

Estos símbolos no están estandarizados a nivel legal, deben ser comprensibles y no inducir a error al consumidor.

Según el Reglamento (CE) 1935/2004 los objetos que aún no estén en contacto con alimentos cuando se comercialicen irán acompañados entre otros:

  • Los términos «para contacto con alimentos», o una indicación específica sobre su uso, tales como máquina de café, botella de vino, cuchara sopera, o el símbolo de la copa y el tenedor y, en caso necesario, de las instrucciones especiales que deban seguirse para un uso adecuado y seguro.
  • Cabe destacar que este símbolo no es obligatorio cuando no haya dudas sobre su uso, pero es habitual que sea incluido en los envases para uso alimentario.
«Para contacto con alimentos»

Si conocemos los símbolos de los envases también podemos obtener más información sobre el tipo de material con el que han sido fabricados.

símbolos sobre los tipos de plásticos de los envases

Es importante que prestemos la suficiente atención a la información que nos dan los envases y desterrar algunas prácticas habituales en nuestro día a día cuando los utilizamos. Este sencillo gesto nos permitirá cocinar los alimentos de forma segura y conservarlos en buenas condiciones.  

Ejemplo

Aquí tenemos un envase que es apto para microondas, lavavajillas y congelación, pero que no puede calentarse mediante otros sistemas. Está hecho de polipropileno y por si hubiera dudas tiene el símbolo del tenedor y la copa que indica que es apto para contacto con alimentos. También incluye el margen de temperaturas en el que debe usarse (+130–20C) y su capacidad (1600 ml). Cabe destacar que se desaconseja su uso con alimentos con alto contenido en azúcar o grasa (este tipo de alimentos favorecen las transferencias de masa entre el alimento y el envase).

Etiquetado film transparente apto para microondas, pero solo se debe usar para calentar los alimentos, no para cocinarlos.
Etiquetado papel de aluminio: El fabricante da unas cuantas advertencias
Etiquetado papel de horno en el que el fabricante desaconseja su uso con la función grill encendida.

¿Qué sustancias ceden a los alimentos los materiales que están en contacto con ellos?

267298_l4974031290719385965.jpg

La interacción entre el Material en contacto con el alimento (en adelante MCA) y el alimento puede dar lugar a transferencias de masa entre uno y otro.

¿Qué factores afectan a la migración?

  • La naturaleza del alimento y el cociente superficie de contacto/volumen alimento.
  • El tiempo de contacto.
  • La temperatura: Pueden afectar los tratamientos térmicos a los que se somete el alimento para su venta, por ejemplo la esterilización.

¿Qué sustancias pueden migrar?

IAS (Intentionally Added Substances):
Ingredientes utilizados en la formulación del material con una función específica. Tal es el caso de los monómeros y las sustancias de partida como la hexametilendiamina, que es el material de partida de la poliamida. También podemos encontrar aditivos y auxiliares de polimerización como el ácido fórmico, empleado como auxiliar para crear polímeros del bisfenol A.

NIAS (Non Intentionally Added Substances):
Productos de reacción, de degradación e impurezas no añadidos intencionadamente.

¿Qué consecuencias puede tener la migración de sustancias?

En el envase se puede producir una alteración de sus propiedades fisicoquímicas y mecánicas y en los alimentos pueden tener lugar cambios en su composición, degradación nutricional, alteración de sus características organolépticas y sensoriales y toxicidad, lo que supone un riesgo potencial.

Algunos ejemplos de migración de sustancias

  • Utensilios de cocina de poliamida: Migración de Aminas aromáticas primarias.
  • Vajillas de melamina: Migración de formaldehido y melamina.
  • Plastificantes (film para envolver): Migración de ftalatos.
  • Vajillas y utensilios de cerámica y cristal: Migración de plomo y cadmio (también otros metales).
  • Utensilios para la cocina de acero inoxidable: Migración de metales (cromo, níquel y manganeso).
  • Papel y cartón: Migración de plastificantes (ftalatos), aceites minerales, DiPNS (Diisopropil-naftalenos de papel reciclado), disolventes, colorantes, componentes de las tintas.
  •  Siliconas: Migración de siloxanos.
  • Caucho: Migración de plastificantes, antioxidanes, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs), aceites minerales y nitrosaminas.
  • Corcho: migración de plastificantes, pentaclorofenoles y triclorofenoles.

Para valorar el riesgo de un determinado MCA se debe tener en cuenta la toxicidad de las sustancias y la exposición.

Tipos de ensayos de conformidad:

  • Métodos de verificación: Ensayos de migración con simulantes y bajo condiciones específicas o con alimentos y Ensayos de contenido.
  • Métodos de cribado: verifican el cumplimiento, no verifican el incumplimiento.

Una no conformidad debe basarse en un método de verificación. Los resultados de verificación prevalecen sobre los de cribado y los resultados de ensayos de migración en alimentos prevalecen sobre los realizados en simulantes.

Legislación Europea a partir de la cual se desarrolla toda la normativa específica sobre MCA :

¿Las vajillas de bambú son realmente una alternativa ecológica a las de plástico?

Hoy en día están muy de moda las vajillas de bambú reutilizables como alternativa a las vajillas de plástico, sobre todo las vajillas infantiles. En sus especificaciones se dice que son aptas para lavavajillas y robustas, por lo que también se venden como una buena alternativa al vidrio y a la cerámica. Sin embargo no son aptas para horno y microondas. En muchas webs y en su etiquetado aparece, en ocasiones, que están compuestas exclusivamente por fibras de bambú (y a veces otros productos naturales como almidón de maíz o colorantes naturales). En todas las páginas que venden y/o promocionan este tipo de vajillas se predica que son ecológicas y biodegradables, su principal reclamo publicitario. He encontrado en varias descripciones de estos productos algo más de información como por ejemplo que son libres de bisfenol A, ftalatos, plásticos y aditivos químicos. Y sorprendentemente he encontrado unas pocas páginas en las que después de nombrar todas las ventajas que aportan por no contener plásticos reconocen que están compuestas también por melamina.

Varias de las descripciones que he encontrado en portales web que venden y promocionan las vajillas de bambú:

«Respetuoso con el medio ambiente: está vajilla está hecha de materias primas sostenibles, biodegradables y sin BPA. ¡Fuera plásticos!».

«Fabricada con materiales ecológicos y biodegradables como el bambú y el maíz».

«100% eco – friendly»

«Hecho de fibra de bambú, almidón de maiz, fibra de madera y resina».

Lista de ingredientes: 55% fibra de bambú, 20% almidón de maíz, 25% melamina.

Es curioso, porque la melamina, que está incluida en la composición de estos productos aunque no siempre sea visible en su etiquetado, es un plástico, y el bambú se está utilizando como material de relleno; de modo que estas vajillas siguen siendo de plástico, concretamente de melamina, aunque no contengan bisfenol A o ftalatos.

En el etiquetado de algunas de estas vajillas también he encontrado iconos que hacen referencia a la cultura de la empresa del tipo Go Green y Eco. Podemos pensar al verlos que si los compramos estamos contribuyendo a cuidar el medio ambiente o que son producidos de forma ecológica y sostenible, pero en realidad estamos comprando tambien plástico, no lo olvidemos.

Muchas de estas vajillas son originarias de China y se importan a la Unión Europea para su comercialización. Las vajillas y artículos de cocina originarios de China y Hong Kong a base de melamina y poliamida están regulados por el Reglamento (UE) 284/2011 y tienen cláusula de salvaguardia. ¿Qué significa esto? Que ante potenciales riesgos de salud pública derivados del uso de estos productos (la melamina puede ceder formaldehído a los alimentos y la poliamida puede ceder aminas aromáticas primarias perjudiciales para la salud) para poder importarlas a la UE se exige que vayan acompañadas de un informe analítico y una Declaración de conformidad conforme a este Reglamento en la que el fabricante garantice que estos productos no liberan en cantidad detectable AAP o formaldehído en cantidad superior a 15 mg/kg dependiendo de si el producto está fabricado a base de poliamida o melamina. La aplicación de esta normativa por parte de la Comisión Europea no es arbitraria; se basa en estudios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, que son la base científica de cualquier normativa sobre Seguridad Alimentaria.

Además de este requerimiento documental se les aplica un porcentaje de controles físicos aleatorios al 5% de las partidas por parte de los Servicios de Sanidad Exterior de los Estados Miembros de la UE , que incluyen análisis de migración específica de AAP y formaldehído.

Las aminas aromáticas primarias (AAP) son una familia de compuestos, algunos de ellos carcinógenos y otros sospechosos de serlo. Las AAP pueden aparecer en materiales destinados a entrar en contacto con productos alimenticios como consecuencia de la presencia de impurezas o productos de degradación.

Desde la aplicación del Reglamento 284/2011, lo que ha incrementado el control sobre estos productos en frontera, se están produciendo rechazos de vajillas de melamina y poliamida originarias de China, entre las que se encuentran con frecuencia las vajillas infantiles de bambú.

Como alternativa a las vajillas de plástico de uso infantil os propongo las vajillas de vidrio y cerámica, los cubiertos de siempre, los biberones y vasos de vidrio y los recipientes de acero inoxidable. El vidrio, la cerámica y el acero inoxidable también ceden sustancias a los alimentos, ningún material es inerte, pero se han utilizado tradicionalmente y se conocen mejor las consecuencias y efectos de las sustancias que ceden a los alimentos. No existen por el momento cláusulas de salvaguardia ni medidas específicas para la importación de vajillas de estos materiales desde el punto de vista sanitario.

Con mis hijos pequeños procuro utilizar vajillas de materiales tradicionales como la cerámica y el vidrio antes que el plástico.

Por último quiero puntualizar que sí existen las vajillas hechas exclusivamente de fibra de bambú y otros productos naturales como la hoja de palma, el almidón de maíz o la yuca, pero se trata de vajillas de un solo uso que obviamente no resisten el paso por el lavavajillas. Las vajillas fabricadas exclusivamente con fibra de bambú no pueden conseguir la versatilidad y durabilidad de las que están fabricadas en plástico.

Vajilla de fibra de bambú desechable

Como consumidores es necesario que seamos muy críticos a la hora de elegir los productos que compramos y utilizamos. Lamentablemente el etiquetado de las vajillas de bambú muchas veces no es claro y puede inducir a error.

Etiquetado de un vaso de bambú. ¡Tu compañero ecológico para el café!
En el mismo producto, a continuacion, aparece su composición: lleva 55% fibra de bambú, 20% almidón de maíz, 25% melamina

Materiales en contacto con alimentos

¿Por qué es necesaria su reglamentación?, ¿pueden ceder sustancias a los alimentos?,¿son seguros?

Estos materiales están en contacto directo o indirecto con los alimentos que consumimos y su uso está regulado a nivel nacional y europeo, de hecho el proceso de armonización destinado a sustituir las leyes nacionales por el derecho comunitario aún no se ha completado.

Existen 3 tipos de normas en derecho comunitario de la Unión Europea aplicables a los materiales en contacto con alimentos (MCA):

  1. Normas aplicables a todos los materiales
  2. Normas aplicables a un solo material (plásticos, cerámicas, films de delulosa regenerada, materiales ativos e inteligentes y plástico reciclado).
  3. Normas aplicables a sustancias concretas (nitrosaminas, BADGE/BFDGE/NOGE)

¿Por qué es necesaria una regulación sobre materiales en contacto con alimentos?

Ningún material es inerte; ni siquiera el vidrio y el acero inoxidable, tradicionalmente considerados inertes lo son, puesto que liberan sustancias en los alimentos con los que entran en contacto.

¿Cómo se produce la cesión de sustancias de los MCA a los alimentos?

Las sustancias de los alimentos pueden extraer las sustancias procedentes de los materiales en contacto mediante varios mecanismos. Este paso de sustancias procedentes de los MCA a los alimentos se denomina «migración».

Existen 3 mecanismos mediante los que se produce la migración:

Transferencia por migración (difusión):
Este fenómeno no es otra cosa que el «principio de los vasos comunicantes de Pascal». Una sustancia migra de las capas donde se encuentra a mayor concentración a las que se encuentra a menor concentración.

Transferencia por volatilización (difusión):
Bajo ciertas condiciones se produce una evaporación de sustancias volátiles del material en contacto con el alimento, su posterior condensación y migración al alimento.

Transferencia por set-off (repinte):
Transferencia de componentes de una superficie impresa no destinada a entrar en contacto con alimentos a una superficie en contacto con alimentos a través del contacto físico. Suele ocurrir durante el almacenamiento. Las tintas de impresión son ampliamente utilizadas por los fabricantes y distribuidores de envases para proporcionar información sobre las características de los productos envasados.
La capa exterior impresa de un envasado de alimentos puede transferir productos químicos a la capa interior que está en contacto directo con los alimentos, cuando ambas capas se ponen en contacto directo entre sí. La “migración off-set” se produce cuando envases de cartón para bebidas se almacenan en rollos, o cuando los vasos de papel se apilan uno dentro de otro.

Fuente: ase_fapi.es

Un MCA se acepta si el nivel de migración de una sustancia es menor que el nivel de esta sustancia considerado seguro.

Los MCA pueden liberar sustancias en los alimentos. Los consumidores pueden ingerir una cierta cantidad de estas sustancias junto con el alimento. ¿Hay riesgos para los consumidores? Se debe hacer una evaluación de riesgos para un MCA que determine la toxicidad de estas sustancias que han migrado y compararlo con la exposición.

Las diferencias nacionales en la legislación sobre los MCA suponen trabas al comercio, y por ello la Unión Europea puso en marcha dos mecanismos para solucionar este problema:

  1. Con la creación de normativas europeas que sustituyan a las leyes nacionales («armonización»).
  2. A través del «principio de reconocimiento mutuo». Este principio se aplica si un material cumple con una de las legislaciones vigentes en un Estado Miembro y se comercializa en él; esto implica que el producto puede circular libremente en todos los países de la Unión bajo ciertas condiciones.

El Reglamento Marco (UE) 1935/2004:

Este reglamento establece los requisitos generales para los MCA y permite la adopción de medidas específicas para materiales concretos.

Este reglamento se aplica a materiales y objetos que como productos acabados están destinados a entrar en contacto con alimentos, ya han entrado en contacto con alimentos o puede razonablemente esperarse que entren en contacto con alimentos (esto es muy importante porque podríamos llegar a plantearnos si nuestro escritorio de la oficina debe cumplir los requisitos de esta normativa; está claro que no).

En la práctica se apica a:
Materiales de embalaje, utensilios de cocina y mesa, recipientes y máquinas de procesado de alimentos.
No se aplica a tuberías de agua corriente (ya están reguladas en la normativa de construcción), antigüedades (se entiende que el número de unidades es muy limitado) y materiales de recubrimiento del alimento que pueden ser ingeridos.

Tipo de contacto entre el MCA y la comida:
1. Directo: cuando el MCA está en contacto físico con los alimentos (cucharas, sartenes, material de embalaje, moldes para horno, etc.)

2. Indirecto: bien por transferencia de sustancias volátiles (alimentos en una bolsa de papel embalados en una caja de cartón) o por difusión de sustancias a través de otra capa (adhesivos que unen una etiqueta de papel a una bolsa de plástico que contiene alimentos.)

Requisitos generales:

  1. Los materiales y objetos, incluidos los materiales y objetos activos e inteligentes, deberán estar fabricados conforme a las buenas prácticas de fabricación para que, en condiciones normales o previsibles de uso, no transfieran sus componentes a los alimentos en cantidade que puedan:
    a) Poner en peligro la salud humana
    b) Provocar una modificación inaceptable de la composición de los alimentos o
    c) Producir un deterioro de las características organolépticas de los mismos.
  2. El etiquetado, la publicidad y la presentación de un material o artículo no deberán inducir a error a los consumidores.

Materiales que pueden regularse mediante medidas adoptadas por procedimiento comitológico:

  1. Materiales y objetos activos e inteligentes
  2. Pegamentos
  3. Objetos de cerámica
  4. Gomas
  5. Vidrio
  6. Resinas d eintercambio iónico
  7. Metales y aleaciones
  8. Papel y cartón
  9. Materiales plástios incluyendo plásticos reciclados
  10. Tintas de impresión
  11. Celulosa regenerada
  12. Siliconas
  13. Productos textiles
  14. Barnices y revestimientos
  15. Ceras
  16. Maderas

Legislación específica

Existe legislación específica para determinados materiales:

  1. Films de celulosa regenerada: Directiva 2007/42/CE
  2. Cerámica: Directiva 1984/500/CEE
  3. Plásticos: Reglamento (UE) 10/2011
  4. Materiales activos e inteligentes: Reglamento (CE) 450/2009
  5. Plástico reciclado: Reglamento (CE) 282/2008

Hay por tanto numerosos materiales que no están regulados ni existe la obligación de establecer normas específicas para todos los materiales enumerados anteriormente. Para todos los materiales no regulados (o no regulados aún), se aplican los requisitos generales, la cláusula de seguridad y de etiquetado y la de trazabilidad del Reglamento Marco 1935/2004.

La reglamentación europea continúa avanzando en la regulación de los MCA y su objetivo es que los alimentos que consumamos sean seguros y de calidad. En breve se prevé la armonización de la legislación de materiales de cerámica y siliconas.

A %d blogueros les gusta esto: